domingo, 21 de marzo de 2010

Nota de Prensa del Gobierno de Aragón sobre el Estudio de los impactos ocasionados por el uso público (barranquismo) en el Parque Natural de la Sierra de Guara (Huesca).

Financiado por el Servicio de Espacios Naturales de la Diputación General de Aragón.

Año: 1995-1996 Investigador Principal: JAVIER BENAYAS

RESUMEN DEL ESTUDIO "ANALISIS DE LOS IMPACTOS CAUSADOS POR EL USO PÚBLICO (BARRANQUISMO) EN EL PARQUE DE LA SIERRA Y CAÑONES DE GUARA".

A continuación, se ofrece un resumen de los resultados obtenidos en cuanto a cuantificación y caracterización de visitantes, análisis del producto turístico que se oferta, seguridad y siniestralidad en la actividad e impactos sobre suelo, vegetación, fauna y medio acuático.

1.- Cuantificación de visitantes.

La obtención de datos se ha basado en censos, conteos y encuestas a los visitantes. Se ha estimado un total de 148.811 visitas anuales, de las que 131.040 corresponden a barrancos y el resto (17.771) a otros centros de interés. Dado que gran parte de los visitantes suele hacer más de un barranco, el número de barranquistas al año se ha estimado en unos 40.000. Si se tiene en cuenta a acompañantes y visitantes a otros puntos de interés del Parque, el número total de visitantes al año puede estimarse en unos 60.000. En cuanto a los barrancos más visitados, se han establecido cinco categorías, que se han representado sobre mapa:

1ª: más de 30.000 visitas/aiío (Vero y Peonera Inferior)

2ª: de 10.000 a 30.000 (Formiga, Oscuros del Balcés, Barrasil)

3ª: de 3.500 a 10.000, (Mascún, Gorgas Negras, Gorgonchón)

4ª: visitados habitualmente (Estrechos del Balcés, San Martín, Fornocal)

5ª: poco visitados (Palomeras del Flumen, Carruaca, Balcés Superior, etc.)

Se acompaña un gráfico con la afluencia en 1994 y 1995 a los barrancos más representativos.

2.- Caracterización de los visitantes.

Los datos se han obtenido mediante encuestas a los visitantes. El perfil de los visitantes obtenido es el siguiente (entre paréntesis se ofrece el porcentaje del total que representan): Franceses, aragoneses o catalanes (75%), vienen en grupos de 3 a 10 personas (70%) unidas principalmente por vínculos de amistad (51%). Dominan los hombres (65%) y personas jóvenes, de 16 a 35 años de edad (80%). En general pertenecen a un nivel socioeconómico medio (estudiantes y trabajadores del sector servicios). Utilizan preferentemente la acampada (53%) como medio de alojamiento, y vienen en vehículo particular (86%), aunque el viaje organizado tiene cierta importancia. Un 13% viene en grupos organizados, lo que no implica necesariamente que lleven un guía profesional.

En cuanto al perfil de la visita, lo más frecuente son estancias de 2 a 10 días (69%). Sólo el 4% son veraneantes, principalmente aragoneses originarios de la zona (46%). A diferencia de otros espacios naturales, donde son mayoritarias las primeras visitas, el 63% son visitas recurrentes, y un 25% son habituales. Un 10% no pernocta en el Parque, y se reconoce en algunos casos la práctica del vivac y la acampada libre. El destino principal de la visita es la práctica del barranquismo.

La práctica del barranquismo se realiza por libre en un 64% de los casos, y un 30% tiene escasa experiencia. Un 23% se hace con "guía profesional" (no hay homologación en España). Es de destacar la escasa preparación técnica en general y el excesivo tamaño de grupo, que provoca atascos en los cuellos de botella de los barrancos (rápeles, caos, saltos), con tiempos de espera medios de 15 minutos. Todo esto, añadido a la falta de información y de respeto por el medio de algunos visitantes, agrava los impactos ambientales de esta actividad.

En cuanto a la regulación del barranquismo, sería bien aceptada por los visitantes en el sentido de establecer limitaciones al tamaño de los grupos, la exigencia de titulación a los guías y el establecimiento de cupos en algunos casos. Se muestran en contra de establecer un sistema de permisos. Se apoya la sanción de infractores(85%) y la restricción de acceso a puntos sensibles (57%). Se rechaza el desarrollo de la infraestructura turística próxima a los barrancos (hoteles, etc.), y se demanda información respecto de la gestión del Parque.

3.- Análisis del producto turístico.

3.a.- Resultado de la entrevista a 19 empresas.

Se contabilizan un total de 66 empresas que trabajan el barranquismo en Guara. De ellas, 36 son francesas y 30 españolas. Dominan las empresas de mayor ámbito de acción, y sólo 7 están radicadas o tienen instalaciones en el área del Parque. Predominan los guías autónomos (franceses, pues en España, no hay titulación oficial) sobre las empresas constituidas (S.L. en general), y la actividad de más del 50% de estas empresas no repercute económicamente en el área del Parque. El barranquismo genera alrededor de 100 puestos de trabajo directos, de los que la mitad son temporales. El desarrollo más reciente se centra en el área del Vero, aprovechando el tirón de este barranco. En lo referente a irregularidades y defectos, destaca la actividad de guías "ilegales" y la organización en grupos excesivamente numerosos, sobre todo por parte de empresas extranjeras. El tamaño medio de grupo con las empresas nacionales es de 8 personas, por 10,5 el de las francesas (con algún caso de hasta 50 personas). Esto provoca deterioro del servicio y de la seguridad (atascos, descontrol), así como la extensión de los impactos ambientales. También se producen conflictos por competencia desleal y existe poca claridad en cuanto a su funcionamiento (tamaño grupos, seguro de clientes, homologación de guías). Se han propuesto las siguientes mejoras: educación e información al visitante, limitación del tamaño de grupos, mayor vigilancia, diversificación de actividades y homologación de guías.

3.b.- Encuesta-entrevista a 15 expertos locales, entre los que se incluyen empresarios del sector servicios, guías, ediles y agentes forestales. Incide en aspectos ya mencionados como:

  • Regular el barranquismo mediante limitación de tamaño de grupos y exigencia de titulación de los guías principalmente, sin descartar limitaciones de cupo diario y de horarios.

  • Establecer y exigir titulación de los guías o, al menos, un registro oficial de empresas y guías.

  • Instalar señalización e información adecuada en los barrancos más visitados.

  • Crear un centro de visitantes.

  • Poner en marcha un plan de seguridad y rescates.

  • Reforzar la vigilancia.

Se rechaza la mejora de accesos y la promoción de otros barrancos.

4.- Seguridad y siniestralidad en el barranquismo.

Se basa en datos de Protección Civil. A principios de la década de los ochenta, los accidentes de barranquismo suponían el 15% de los de montaña. Esta importancia se ha llegado a triplicar en 1993 y 1994, en que supusieron cerca de la mitad de los accidentes. En el periodo 1987-93 se produjeron 16 víctimas mortales, y el número de rescates realizados en algunos años se muestra en la siguiente tabla:

Año

1987

9

1993

74

1995

51

En cuanto a las causas de los percances, la principal es el salto a pozas, con un 25% de incidencia (50% en 1995). El caudal elevado ha sido el responsable de 7 accidentes mortales, pero apenas produce heridos, por lo que la mayor parte de los rescatados vivos salen ilesos. Los rápeles en cascadas han sido responsables de tres víctimas mortales (otra en rapel seco). Los resbalones y pérdidas de equilibrio suponen el 71% de las lesiones en piernas. Finalmente, se produjeron 4 muertes por sobreesfuerzo y/o hipotermia.

La tendencia de los últimos años apunta a un descenso de accidentes por caudal elevado (dado el periodo de sequía), y a un considerable aumento de los ocurridos en saltos y pérdidas de equilibrio. Esto se debe a la falta de preparación y de conocimiento del terreno de los visitantes y de algunos guías, junto con la popularización de una actividad de riesgo que cada vez más se toma como si se tratara de la estancia en un parque acuático, y con el elevado porcentaje de visitas sin guía. El número de accidentes se concentra en los barrancos más visitados, aunque más fáciles (Vero y Peonera), seguidos de los más duros y técnicos (Gorgas Negras, Balcés, Mascún). La mejora de la seguridad pasa por la necesaria regulación de esta actividad.

5.- Impacto ambiental del barranquismo.

5.a.- Impacto sobre el suelo y la vegetación. El principal impacto sobre el suelo y la vegetación se deriva de la sobresaturación de los senderos de acceso y salida de los barrancos (atajos, proliferación de senderos secundarios, rotura de infraestructura viaria y de riego, etc.). En general se ha producido la destrucción de vegetación en zonas tradicionalmente no transitadas, pues los caminos solían huir de los barrancos.

El efecto sobre el suelo comienza por la eliminación de la capa superficial de materia orgánica, a la que sigue la compactación del perfil perdiendo capacidad de infiltración de agua. Así se produce un incremento puntual de la erosión, con formación de canales, toboganes, etc, que una vez desencadenada se hace relativamente independiente de la intensidad del tránsito y, en función de la naturaleza del sustrato, puede generalizarse en superficie. Estos daños pueden afectar a la vegetación, con pérdida de vigor y descalce de raíces, aunque suele ser más importante el daño mecánico producido directamente por el tránsito, que conlleva pérdida de densidad y desaparición de las especies más sensibles al pisoteo y ramoneo.

La situación general en el Parque en la actualidad es de impacto moderado, aunque en algunos puntos concretos el impacto es crítico, coincidiendo con puntos muy visitados. Estos puntos son: alrededores del estacionamiento de vehículos de Lecina (Vero), senderos de acceso a Badina Balaguer y de Faja Caracoles (Peonera), bajada al Formiga y bajada al Gorgonchón. En algunos casos este deterioro llega a afectar a la seguridad de las personas.

Las propuestas para mejorar la situación anual han sido las siguientes: reparación y señalización de puntos críticos, con cierre de senderos secundarios; mantenimiento anual de los senderos, e instalación de equipamientos complementarios (pasarelas, miradores, escalones, mesas y bancos, etc.).

5.b.- Impacto sobre la fauna. Las distintas especies muestran una tolerancia muy variable a la afluencia de público a los barrancos, en concurrencia con otros factores como temperamento, fase vital, especie, disponibilidad de recursos, experiencias anteriores. Para las aves rupícolas se ha realizado un estudio sobre el desplazamiento de nidos entre barrancos a lo largo de los arcos, diferenciando entre parejas nuevas, parejas estables y parejas desplazadas. El buitre leonado muestra un claro aumento y expansión de sus efectivos. Al buscar lugares tranquilos para nidificar, desplaza a otras especies, a menudo más amenazadas, a lugares más expuestos al tránsito humano, disminuyendo su éxito reproductor. Se han constatado molestias por escalada, más que por barranquismo.

El quebrantahuesos es la especie más afectada por molestias humanas. El barranquismo afecta a tres de las seis parejas nidificantes en el Parque. Sufre la competencia del buitre. El alimoche también sufre un descenso en su éxito reproductor, si bien el número de parejas se mantiene. El barranquismo puede afectar a 8 parejas. El águila perdicera con tres parejas en el Parque, sufre continuamente molestias por tránsito humano, siendo a menudo desplazada. En cambio, el águila real apenas resulta afectada, por su ubicación en zonas muy tranquilas. El trasiego de barranquistas afecta muy seriamente a las colonias palomeras de los barrancos, con casos de agresiones directas a nidos. En general las aves rupícolas resultan más afectadas por la escalada que por el barranquismo, y se recomienda la regulación de aquella en el área Vadiello-Salto del Roldán.

El barranquismo produce afecciones sobre las aves rupícolas como el martín pescador, el mirlo acuático y las lavanderas, en especial la cascadeña.

Por último, el tritón pirenaico sufre afecciones por el barranquismo en varios puntos (Mascún, Formiga, Vero, Palomeras del Fornocal). La situación empeora en los últimos años al combinarse el tránsito humano con la sequía. Así mismo, se producen molestias en otros anfibios como sapos y ranas, y en reptiles como las culebras de agua.

El estudio incide también en las afecciones ocasionadas por el barranquismo sobre el medio medio acuático: modificaciones en la composición del sustrato causadas por el pisoteo, alteraciones en el transporte de materias fina, y gruesa, alteraciones en las comunidades de macroinvertebrados, de algas epilíticas y de macrófitos. Se analiza, así mismo, la problemática de los vertidos de aguas residuales ligados a equipamientos turístico

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